Casi quedamos acorralados en un hoyo en la Puna !!!
Catamarca - Argentina


El salar innominado visto desde las alturas.

MUSICA de FONDO:


Octubre de 2006

El año pasado, con Aldo Lombardi, Carlos Lucchini y Carlitos Correia recorrimos la senda desde Antofagasta de la Sierra a las Lagunas del Vn Peinado y Paso de San Francisco. Una parte bordeaba el salar de Antofalla por más de 25 Km que debían ser recorridos a paso de hombre por lo tortuoso del suelo, insumiendo casi 4 horas de travesía.

Este año le propuse al Colo "investigar" otras 2 posibles trazas que nos evitarían esa tortura.

Fué probando una de ellas que, luego de haber llegado a unos 4.700 metros, nos tiramos por el lateral de un médano a un ignoto salarcito que brillaba 400 metros mas abajo.

A mitad de recorrido nos percatamos de la certidumbre de algo que sospechábamos: "esa bajada era DE UN SOLO SENTIDO", imposible remontarla, por la pendiente y por lo blando de la arena que, a pesar de los casi 45 grados de inclinación, frenaba las camionetas en bajada.

Reducidos 300 de los 400 metros de desnivel, podemos observar además que, cuando la ladera llega al salar, hay un pequeño acantilado de unos 10 metros de altura.
Nos miramos y descubrimos que habíamos hecho una gran c.. macana. Y con clientes extranjeros en las chatas!! Para atras, pudimos remontar unos 100 metros, luego imposible.

- Probemos para los costados.
Para la izquierda una grieta de tres metros de profundidad y otros 3 de ancho, provocada por una esporádica caida de agua, nos cerraba el paso.
- Colo, hay que bajar caminando por la derecha a explorar. Son 200 metros de desnivel y vos sos el mas jóven...
- No, ni a palos. Recién caminé 20 metros y me quedé sin aire. Estamos a 4.200 metros snm.
- Colo, es de vida o muerte. Si no encontramos la salida nos comen los albatros!!

Y allá fué el Colo en su infructuosa expedición de una hora hasta el borde del Salar para traer la triste noticia de que por aquel lado tampoco se podía bajar. Una gran pendiente de lajas sueltas haría que las chatas se aceleraran sin control en una caida libre de más de 100 metros.

Cuando el Colo propone descender por allí sin cinturón y con las puertas de las chatas abiertas para poder tirarse de ellas en caso de aceleración incontrolada, los clientes comenzaron a darse cuenta de lo grave de la situación (por suerte no entraron en pánico), pero postergamos esa variante.

Es por eso que digo que esa ruta la abrimos y la cerramos en el mismo instante.
No podemos ser tan inconcientes de mandar a alquien a semejante lugar.

De allí también lo de la adrenalina y el agradecimiento a la Pacha Mama que nos deja jugar un rato.
 


Foto:Eduardo Cinicola
Vemos la penosa resitencia del terreno.


Foto:Eduardo Cinicola
Y el tamaño de la grieta.


Intentábamos infructuosamente remontar el médano gigante...

Los "clientes" nos miraban con cara de ... ¿ Y ahora estos, de que se disfrazarán ???

Nosotros "discutíamos"...

- Colo, la única alternativa es por acá.

- Pero no podemos, las chatas no suben ni a rebencazos !!

- "Quenquiemos" el médano (operatoria que consiste en subir en zig-zag, válida para un cerro de piedras o tierra, pero impracticable en un médano. Las chatas con las trompas apuntando hacia arriba avanzan de costado y caen indefectiblemente metro a metro).

- ¿Con ancla y malacate?

- No, el ancla quedó en casa por un problema de peso y espacio !!!

- Noooo...

- Lo que podemos hacer es cavar un hoyo, enterrar la rueda de auxilio y usarla de ancla para el malacate.

- Si, solo dos problemas: Nos separan 300 metros de desnivel (Unos 700 en línea recta) de la cima del médano y estamos a más de 4000 metros de altura, donde llevar una pluma o un algodón diez metros para arriba te deja sin aliento por media hora. Vos te imaginás llevando el auxilio por la arena cuesta arriba, haciendo el hoyo, tapando el hoyo y remontando el cable 50 metros, desenterrando luego el auxilio para remontarlo otros 50 metros, tapando el pozo y repitiendo esa operación unas 15 o 20 veces??? Noo He-Man no vino, estamos solo nosotros tres.
Desinflemos a cero y remontemos a como dé lugar !!

- No, ya sé. Pasaremos la grieta, es como las pruebas del TATT...

- ¿ Tatt Loco, Colo/loco ? ¿Vos viste el tamaño de esa grieta? ¿Vos viste el tamaño de tus escaleritas???

- Es una boludés, la cruzamos de una...

- Pero tenemos que perder los 100 metros que tan penosamente remontamos, para hacer "la pruebita"... y si no sale, estamos en el horno!!

- Vos fumá. Me contesta el Colo.

Sufría como un marrano con cada uno de los metros que perdíamos bajando nuevamente hasta una especie de plataforma en donde la grieta nos quedaría al alcance. Ya habíamos estado por allí unas dos horas atrás y lo que había visto me hacía pensar en las chatas "clavadas" de trompa en el fondo de la grieta con "el culo al norte" y sin posibilidades de mas nada.

Ahora, recorriéndola con más paciencia, encontramos un sitio donde parecía posible materializar nuestra obra ingenieril: rampa de bajada, "puente" y rampa de subida.
Buscamos un ángulo en donde la gravedad estuviese de nuestro lado al momento de salir ya que la consistencia del terreno era nula y cualquier esfuerzo motriz exagerado de las ruedas haría que estas se enterrasen indefectiblemente.
 


Foto:Eduardo Cinicola

Este parece el lugar indicado.
El "movimiento de suelos" sería mínimo aunque bastante importante.
Entre uno y dos metros cúbicos al menos, le calculé, lo que representaban unas 3 a 6 toneladas de arena movidas "a pala".

Comencemos!!


Foto:Eduardo Cinicola
Algunas rocas las tuvimos que sacar a mazaso limpio.
Pero en poco tiempo tuvimos nuestra rampa/puente/rampa lista para la ¿prueba?


Foto:Eduardo Cinicola

El Colo apunta...

¿Resistirán esos cantos de arena gruesa aglomerada con barro el peso de la chata "de punta"?


Foto:Eduardo Cinicola
Veremos.


Foto:Eduardo Cinicola

¡Sonamos!...

La chata se "clavó" de punta.


Foto:Eduardo Cinicola

Y por mas que intente recular, solo consigue enterrarse más y más.

Pero El Colo, con muñeca de maestro, luego de acomodadas un poco las planchas y, dosificando potencia la saca para adelante...

La foto... la foto se las debo...

Estaba haciendo tanta fuerza que me olvidé de documentar ese instante...

Reacomodamos el andamiaje


Foto:Eduardo Cinicola


Foto:Eduardo Cinicola

Y Miguel se prepara para zambullirse.


Secuencia del cruce


Fotos:Eduardo Cinicola

Por suerte la Chata de Miguel tiene muy buen ángulo de salida, caaso contratio hubiese quedado colgada (y sin Hi-Lift !!!).

Ahora hay que llevar las escaleras, el auxilio y las herramientas a las chatas...


Foto:Eduardo Cinicola
¿Les conté lo que pesan esas escaleras a 4000 metros de altura??


Foto:Eduardo Cinicola
Todavía faltan descender 100 metros de desnivel en violenta pendiente de terreno flojo.


Foto:Eduardo Cinicola
Abajo nos espera el salar...
¿Será cenagoso ?


Foto:Eduardo Cinicola
Por suerte las orillas son firmes.

Arriba, Miguel ya descendió unos 30 metros de esos últimos 100.


Foto:Eduardo Cinicola
Con teleobjetivo lo vemos "con la trompita para abajo".


Foto:Eduardo Cinicola
Es insignificante en semejante paisaje.

Lo que vemos es el último escalón de ese tobogán gigante.


Foto:Eduardo Cinicola


Foto:Eduardo Cinicola
Ya estamos abajo... ¿Y ahora, qué?


*********


Veamos ViajerosMapas y algunas fotos Satelitales para ubicarnos


Vista panorámica de la zona con ViajerosMapas.
Estábamos al sur del Salar de Antofalla, cerca de donde dice "Bifurcación 0"
Al Oeste el límite con Chile. A sur el Vn Peinado y el gigantesco Vn El Cóndor.
La zona está tapizada de Salares, lagunas, desiertos y volcanes.
Grandes campos de lava negra y pómez se mezclan con gigantescos médanos producto de la erosión de esas blandas piedras volcánicas, anque formados también por las erupciones de cenizas que, capa sobre capa se acumularon en millones de años.


En la imágen satelital se distinguen las zonas claras veteadas que son campos de piedra pómez, las zonas renegridas y grises obscuras son lava volcánica, las zonas violeta son arenas acumuladas, azul obscuro = lagunas, celeste = sal con agua, blanco = sal seca, pardo liso = salar terroso intransitable.

Es la zona sur del salar de Antofalla, el Salar de Ratones, el Salar de la Mina, la Laguna Borito y el ignoto salar sin nombre donde caimos entrampados.


Exactamente la misma zona cubierta por la satelital, ahora en ViajerosMapas.
Las líneas marrones son líneas de nivel, la grises gruesas huellas transitadas y las grises finas huellas esporádicas, algunas sin confirmar (las "XX").
En blanco punteado, nuestro trayecto hasta que el 276c (GPS), con cable de alimentación cortado se quedó sin batería.

Previamente, un cortocircuito en los cables de alimentacion de la UPS, dejó fuera de combate la computadora del Colo. Navegábamos "a olfato".

Los navegadores estaban "kaput" cómo decía el alemán, que ya dudaba de nuestro "profesionalismo".
Cables pelados en la chata del Colo que provocaron una humareda con casi-incendio, ventanillas eléctricas que no abrían, equipos de radio que dejaban de funcionar, ancla olvidada igual que el Hi-lift y el inflador, navegadores y computadora "kaput"...

Pero... ¿con qué locos me metí? Habrá pensado ese alemán acostumbrado a que todo funcione a la perfección.

Faltaba equipo pero sobraba "ingenio" y, en todo caso "lo atamo con alambre, lo atamo"...



Nuevamente ViajerosMapas con una visión más panorámica del sector.
Nuestro track está entrecortado porque apagábamos el 276 para economizar la poca batería que nos quedaba.



Ahora en la imágen satelital vemos el extremo sur del Salar de Antofalla, el Salar innominado donde nos tiramos "de cabeza" y nuestro track,
las lajas del patinazo que vió el Colo y, donde está el "1" las dos grietas.
Si miran con atención, en el salar verán la pequeña lagunita que se ve en una de las fotos que tomamos desde el interior de las camionetas.


Si prestamos atención a la MrSid (foto satelital) con nuestro track veremos qué pasó después.

Estábamos ya al pié del gigantesco médano, en el extremo sur del salar sin nombre (justo en el rulito donde hay una manchita blanca).
Sabíamos que la huella principal al Vn Peinado pasaba por el borde Este del Salar de Antofalla (en DIC/05 anduvimos por allí), pero el Salar de Antofalla, estaba tan cerca pero tan lejano.
Esos 3 salares que vemos alli se nos interponían.
Eran imposibles. No los podíamos atravesar de ninguna manera.
Hicimos un intento al sur. Sabíamos que a unos Kms de allí pasaba una huella casi recta que se unía con la que buscábamos, pero los médanos del sur eran casi tan altos como los que acabábamos de bajar. Imposible remontarlos. Allí quedó el mamarracho de nuestro track intentándolo.
Luego apuntamos a bordear el salar mas húmedo (el celeste) por su costa sur y casi nos quedamos enterrados hasta los zócalos.

Volvimos al norte.
Bordeamos el salar blanquito por el Este y luego de varios intentos de trepar sus paredes medanosas, tuvimos éxito.
En primera de baja y a vuelta de rueda, para no lastimar la arena y enterrarnos, en 20 minutos de nuestro cuarto intento logramos vencer el labio que nos separaba de la huella que pasa por el Antofalla.

No hay fotos.
Estábamos muy cansados y preocupados por hallar la salida que se nos negaba.
Lo logramos pero ya eran casi las seis de la tarde y quedaban mas de 8 horas de travesía hasta Fiambalá. Los clientes no querían dormir una vez más en la montaña, el frío los afectaba mucho ( a pesar que Hans a cada rato decía "Yo no tener frio, porque yo ser alemán"...).
Pensemos que Hans tiene 72 años, y para mi es una proeza que se anime a esas salvajadas.

Ya sobre la huella y, montados en el primero de los extensos escoriales de filosa piedra (con las gomas en 15 libras), tomamos unas fotos de la laguna que se acumula al sur del Antofalla.
 


Foto:Eduardo Cinicola
Los filosos escoriales volcánicos y esos puntitos que ven allí son...


Foto:Eduardo Cinicola


Foto:Eduardo Cinicola
los fantásticos flamencos.

+++

El extremo sur de salar recibe aporte acuífero de un pequeño arroyo que forma laguna.


Foto:Eduardo Cinicola


Foto:Eduardo Cinicola
Su limpidez y transparencia incitan a beberla, pero lamenteblemente están cargada de sales, alguna de ellas muy venenosas.


Foto:Eduardo Cinicola
Cruzamos ahora una parte húmeda y traicionera del Salar


Foto:Eduardo Cinicola
Falta poco Miguelito y ya estás del otro lado.


Foto:Eduardo Cinicola
Los escoriales, verdaderos ríos de lava solidificada que se deslizaron por sobre el terreno aledaño,
parece que se hubieran enfriado hace tan solo un rato.


Foto:Eduardo Cinicola
Otros flamencos rosados nos esperan mas arriba para darnos ánimo.


Eran casi las 7 de la tarde cuando arribamos a las lagunas del Peinado.


Foto:Eduardo Cinicola
De un azul turquesa tentador la primera, pero sin nada de vida
y de un verde transparente la segunda, poblada de mas flamencos y con la elegante silueta del Vn Peinado al fondo,
que ha perdido totalmete su copete de nieve.
En realidad el lugar es muy bello.


Foto:Eduardo Cinicola

Ya era hora de acampar, pero los "clientes" no querían, ni dándoles palos por el lomo.


Foto:Eduardo Cinicola


Foto:Eduardo Cinicola


Foto:Eduardo Cinicola


Foto:Eduardo Cinicola


Foto:Eduardo Cinicola
Finalmente continuamos.

Pasamos seis o siete arenales, un precioso y traicionero mallín y, ya de noche
atravesamos los tres escoriales que rodean al Peinado, producto de sus varias erupciones.

Teníamos que atravesar todavía 2 abras de casi 4.900 metros de altura.
Me había olvidado que allí se acumulaba nieve.

El sol y el viento helado hicieron su trabajo convirtiendo la inofensiva nieve en un peligroso tobogan de hielo.


Foto:Eduardo Cinicola


Foto:Eduardo Cinicola


Ya eran las 10 de la noche y un frío glacial invadió el ambiente.
Mientras esquivábamos la última obstrucción de hielo, a 4.900 metros de altura, en la oscuridad perdimos el rastro de la precaria huella y no hubo forma de hallarla.
Finalmente primó la cordura y decidimos parar y dormir allí, dentro de las chatas... era la primera vez que dormiría tan alto. Mi record eran 4.600 metros. Acá estábamos a 4.900 y, casi sin posibilidades de desandar camino buscando bajar. La última hora y media había transcurrido por encina de los 4.700 metros.

Los "clientes" contentos (grrr...) , como broche de oro los hicimos dormir a 4.900 metros de altura, donde escasea notabemente el oxigeno y el frío es terrorífico.

Las altas hora de la noche y el cansancio acumulado (en la ardua tarea de copiloto, guia y navegante ) hicieron que, sin pensarlo, me pusiese a dormir, así no más, sin ningún tipo de acondicionamiento ni abrigo extra.
Los 12 grados bajo cero de la noche me refregaron por la cara mi tremendo error.
Con frio no se puede dormir, no se descansa. SE SUFRE.
Mis pies se entumecieron y parecía que se hubiesen congelado. No sentía los dedos...

Ni bien salió el sol estábamos en marcha nuevamente.
La claridad nos permitió hallar la manera de volver a la huella.
En tan solo una hora estuvimos en la carretera de asfalto (RN76), de allí hicimos una corrida hasta el Paso de San Francisco, vimos todos los volcanes de la zona.

Al mediodía estábamos bañándonos en las Termas de Fiambalá.

Saludos
EDUARDO

PD: Esta fue solo una de las peripecias de este extenso viaje. Con más tiempo les contaré como llegamos a Colifalla (en el cráter del Vn Galán) en plena noche y navegando exclusivamente por instrumentos, sin huella a la vista y tirándonos en la oscuridad por bajadas imposibles... Hasta yo comencé a dudar de mi propio track... O lo que nos costó salir del Salar del Río Grande...

Por supuesto que si hubiésemos llevado teléfono satelital o HF o un helicóptero la cosa hubiese sido más sencilla, más tranquila. Pero la AVENTURA, con mayúsculas debe tener esa cuota de imprebisibilidad, esa que nos hace circular adrenalina por las venas...
¿Cuanta? bueno ahí está el problema y la razón de ser de la aventura, el cuánto depende de cada uno y de la fe (racional) que se tenga cada uno.
Son los problemas de los grises... ¿más claro o más oscuro?

Si llevo toda la parafernalia técnica, siento que voy de pic-nic con los Boy Scout.
Si no llevo nada (ni siquiera conocimiento de la zona), sentiría que soy un estúpido.

Los clientes pidieron off-road... Tuvieron off-road
Los clientes pidieron Aventura... Tuvieron aventura... y no se quejaron!!!

Ahora si, abrazos y hasta la próxima.
 

           
EDUARDO CINICOLA
Octubre de 2.006            


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