De Antofagasta de la Sierra a Fiambalá
por las lagunas del Vn Peinado
     
Relato


LA  GESTACIÓN

Hace unos años, en 1.996 andábamos escarbando en internet en busca de imágenes satelitales gratis, ya que las que comercializaba la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales), del satélite Landsat 5, en papel fotográfico de un metro por un metro valían la friolera de U$S600.

Fue así que conocimos el "Sitio" del satélite francés SPOT.

Ellos tenían un "muestrario" de las fotografías que comercializaban que, como "muestras gratis" eran bastante buenas.

Una de las cientos que "nos bajamos" de internet con MoDem de 14,800 bps me llamó la atención por las hermosas formaciones que mostraba.

Se veía parte de un salar al noreste (resultó ser Antofalla), extensas "pampas" de altura, "rios" de lava surgida de numerosos volcanes de la zona y también algunas pequeñas y azules lagunas.

¡Qué hermoso lugar!

¡Que apartado, lejano y deshabitado!

Georeferenciandola, resultó que cubría parte del Paso de San Francisco (cordillera de los Andes, límite con Chile) y aquellas planicies de altura se denominaban Pampa de los Bayos.

Inmediatamente se cruzó por nuestra mente que era un lugar que debíamos conocer.

Nueve años estuvo en la "lista de espera", postergada permanentemente por otras aventuras.

No obstante, siempre tuvimos noticias de la zona.

En el invierno de 1998 andábamos en el R12 y un Senda diesel visitando todos los pasos de altura de la Cordillera de los Andes.

Fue así que llegamos al Paso de San Francisco por el antiguo camino de ripio que comenzaba poco más allá de Fiambalá.

La nieve nos tuvo a maltraer pero finalmente llegamos a la silleta que marca la divisoria de aguas.

Poco antes del límite internacional y mientras circulábamos a campo traviesa esquivando manchones de nieve, vimos, hacia el norte, como una huella minera tapada también de nieve, trepaba las laderas de una montaña para internarse en "LA" foto satelital de nuestos sueños.

Esa vez resultó imposible siquiera intentar "asomarse" al escenario. El crudo invierno había puesto sus obstáculos para proteger la intimidad de aquellos volcanes y lagunas.

Llegar al Paso ya fue todo un logro para nuestro segundo día de expedición.

En 2001, leo en Path4x4, un jóven foro del "off road" al que había comenzado a visitar, que seis "memorables valientes" se habían animado con sus chatas.

Durante el mes de octubre de ese año, pasado el invierno y comenzado el deshielo, se internaron por alli, sin tracks y con solo unos pocos e inciertos WPTs (referencias) cargados en sus GPSs.

Martín Barletti, Fernando Rubio, Alejandro Jausoro, Gustavo Jausoro, Carlos Pellegrini y Guillermo Brown tuvieron que armar campamento una noche en esos desolados parajes, a mas de 4000 metros de altura, pues no encontraban la salida hacia Antofagasta de la Sierra.

Se habían zambullido en la hondonada del Condor (donde está la laguna Amarga) sabiendo que volver era imposible debido a la extrema pendiente.

Luego escuché de varias expediciones más por la zona y todas emprendían ese cruce desde el Paso de San Francisco a Antofagaste de la Sierra, en ese sentido, Sur/Norte.

La experiencia del grupo de Path4x4 indicó a todos que ESE era el sentido. Ir al revés implicaría toparse de frente con la temible pendiente de arena y piedras sueltas, para salir de la laguna Amarga en la Hondonada del Cóndor.

Ahora situados en Octubre de 2005, nuestro problema era que estábamos en Antofagasta de la Sierra (acabábamos de hallar los restos del Pajarraco de la Puna) y queríamos, si o sí, hacer ese recorrido. Aunque tuviéramos que arriesgarnos haciéndolo al revés.

Nuestros amigos, baquianos de Antofagasta de la Sierra, se consultaban entre ellos y nos afirmaban que era muy ariesgado, que la salida de la hondonada hacia el Sur era impracticable...

- Mmmm.... ¿Qué hacemos?

- Yo creo que debemos intentarlo.

- Listo, mañana a las ocho de la mañana salimos...

En realidad salimos a las 9, el resto se los cuento con las fotos...

 


A poco de salir de AdlS, primer sorpresa, PETROGLIFOS



Más adelante debemos descender a una gran depresión



La extensa bajada nos llevará a unos campos de barreales, salares y desiertos



Son los Barreales Blanco, Cortaderas y el Salar de Incahuasi con un desierto al fondo



Los barreales pueden ser cenagosos o estar resecos, como en este caso,
dependiendo exclusivamente del régimen pluvial (escaso en esta zona).



Cuando el seco ambiente de la puna se lleva la humedad,
el fondo de esa barrosa laguna temporal queda como piedra.




Los muchachos se divierten.




Salimos de la depresión del Salar de Incahuasi, pasamos un abra de 4500 metros
y descendemos nuevamente. Ahora hacia el Salar de la Mina.



Del Salar de la Mina Pasamos al Salar de Ratones.



Cuando estábamos llegando al Salar de Antofalla lo vemos,
está allí, al sur. Es ese cono perfecto que se yergue a la izquierda de la foto



El descubrimiento de la silueta del Peinado nos embarga de emoción.



Llegamos al Salar de Antofalla y el cruce no existe,
debemos bordearlo por casi 25 Km.
El tránsito por aquella áspera superficie es tortuoso.



Entre tantas sales que contiene el Salar de Antofalla, descubrimos yeso cristalizado.



Y yeso en "estado natural".


Continúa...