1500 Km de huellas por la cordillera de Los Andes
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Catamarca y Salta - Argentina
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El proyecto Diciembre 2.007.


1500 Km de huellas cordilleranas -

Esta vez enhebrando objetivos desafiantes se nos "armó" un circuito de más de 1500 Km entre montañas y alejado de cualquier población.
Era imposible lograr esa autonomía en las poderosas y glotonas camionetas nafteras circulando en condiciones extremas, sin convertirlas en verdaderas "bombas napalm". Necesitaríamos, al menos 300 litros de nafta (gasolina) por chata.
Demasiados bidones y tanques auxiliares.

Pudimos entonces partir al medio el circuito, previa reserva de combustible en Tolar Grande. Serían entonces dos etapas de 750Km de campo traviesa para lo que necesitaríamos unos 160 litros por chata para cada etapa.
 

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El origen:

En Octubre de 2007 hacía casi un año que el Tano Baldi me había propuesto sumarse a Viajeros4x4 en una travesía para hacer un viaje juntos, de descubrimiento, de "lugares nuevos".

Tengo algo en el tintero, le dije entonces; es una travesía que vengo postergando hace unos años por diversos motivos. Consiste en llegar a una remota salina/laguna/vega/terma en plena cordillera y pegada al límite con Chile, denominada "Aguas Calientes".
No es una laguna que nadie haya visitado antes, pero lo novedoso sería la ruta que emplearíamos para arribar a ella. Debería ser de sur a norte, ingresando a la cordillera por el Paso internacional de San Francisco.

La laguna Aguas Calientes se encuentra a unos 200 Km en línea recta al norte del paso, pero para llegar hasta ella hay que atravesar entre otras cosas la depresión de las lagunas del Vn Cóndor, la Pampa de los Bayos, varios desiertos de alta montaña, salinas y lagunas, pedregales y lenguas de lava, atravesar salares y abras de más de 5200 metros de altura.
Una vez arribados a Aguas Calientes y para salir con rumbo norte hacia Laguna de los Patos, deberemos superar otros extensos campos de tortuosa lava, otra abra de más de 5.000, la vega Caballo Muerto, Mina Arita y atravesando el extenso salar de Arizaro, arribar al oasis de Tolar Grande.

Pampa de los Bayos (el segundo principal obstáculo de esta primera parte de la travesía) es una planicie rodeada de una hermosa formación de toba volcánica (similar a la piedra pómez pero más densa). Esta piedra surgió, en forma de lava, de las entrañas de la tierra por una gran grieta volcánica en forma de semicírculo abierto al oeste y se derramó hacia una depresión anterior a la frontera internacional. Tiene casi 5000 metros de altura y cubre una gran área (2 veces la superficie de la Capital Federal). Al enfriarse la toba, se formaron, en esa gran "torta", numerosas y profundas grietas radiales que apuntan a la depresión donde los detritus en forma de arena han formado una "pampa" o planicie que es la que lleva el nombre de Pampa de los Bayos.
Por esas grietas que se han formado en la toba deberíamos meter a las camionetas en nuestro tránsito al norte.

Ingresar a la Pampa de los Bayos implicaba hallar un "paso" por alguna de las numerosas quebradas "exteriores" del gran semicírculo de montañas que la rodea y contiene.
Iba a ser una tarea difícil, por ello, con Ale Danzi y auxiliados con el Google Earth 3D buscamos varias alternativas (5 en realidad). La última, si fallaba todo, sería dirigirnos al norte para emprender la entrada tradicional por Caballo Muerto.

La segunda parte de la travesía tenía como objetivos la abandonada estación de Caipé, el tren descarrilado en la montaña rumbo a Socompa, el mismo Paso de Socompa, el volcán Llullaillaco y la salina a sus pies, Mina Julia a 5300 metros de altura, Mina Casualidad, transitar por el interior del cráter del Vn Cerro Médano, cruzar a Chile esquivando campos minados para visitar la Laguna de la Azufrera y.... el postre: subir por picadas de casi 45 grados a las fumarolas del Vn Lastarría donde de un burbujearte azufre en ebullición emanan peligrosos gases irritantes y venenosos

Cuando le comento a Jorge Alonso (LRC) de los planes, no lo dudó un instante y se acopló al grupo. Solo le faltaba conseguir copiloto.
Conmigo viajó y "copiloteó" Conejo Negro y con el Tano su esposa Victoria, mientras que Alejandro convence a último momento a Martín Grivarello para que lo acompañe.
 


Habiéndonos reunido en Tinogasta el sábado 8 de diciembre de 2007 los ocho integrantes de la expedición (allí Jorge nos presentó a Sergio, su novel copiloto), partiríamos a las 7:30 del día siguiente rumbo al puesto fronterizo de GN "La Gruta", próximo al Paso de San Francisco.

Ese tramo de asfalto de casi 250Km en franco ascenso nos mostraba los primeros de los numerosos volcanes que veríamos en esta travesía, así fueron desfilando ante nuestros ojos, el Morocho, el Incahuasi, el Dos Conos y ya en las cercanías del puesto de GN vemos finalmente al San Francisco.

Después de reponer, en un puesto de Vialidad Provincial donde habíamos hecho las reservas del caso (comunicación radial mediante de la amable y solícita gente de GN), los 30 a 40 litros de combustible que habíamos gastado por cada chata en esa prolongada subida, continuamos rumbo al Paso para desviarnos del asfalto (que no volveríamos a pisar en los próximos 1700 Km) con rumbo norte por la huella que conduce al Vn Peinado.

Allí ya tuvimos que atravesar la primer abra de 4.870 metros de altura para zambullirnos poco después en la hondonada del Vn Cóndor, por una extensa bajada arenosa de mas de 400 metros de desnivel y definitivamente "sin retorno".

A nuestra izquierda en gigantesco Vn Cóndor luce varias capas de distintas coladas de lava producto de pretéritas fastuosas erupciones. Las últimas dos coladas, más modernas lucen renegridas y se dirigen, como sus predecesoras, hacia la hondonada donde también nos dirigíamos nosotros y donde nos sorprendieron por su belleza las lagunas del Cóndor conocidas también como lagunas amargas.


 


Foto: Viajeros4x4
La pequeña caravana se interna en esa tierra de volcanes, desiertos y salares.
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Foto: Viajeros4x4
La reberberación desdibuja la silueta de la Pathfinder del Tano.


Foto: Viajeros4x4
A nuestra izquierda el gigantesco Vn Cóndor luce varias capas de distintas coladas de lava producto de pretéritas fastuosas erupciones.
Las dos últimas, más modernas, lucen renegridas y se dirigen, como sus predecesoras, hacia la hondonada donde también nos dirigíamos nosotros.


Foto: Viajeros4x4
A nuestra derecha comienza a lucir su bella silueta el Vn Peinado.


Foto: Viajeros4x4
Pronunciada bajada hacia la hondonada de las lagunas del Cóndor.


Foto: Viajeros4x4
Esquivando grandes piedras descienden la Defender de Jorge y la Cherokee de Alejandro.


Foto: Eduardo Cinícola
Sergio, oriundo del Chaco, no imaginaba que iba a encontrar el mar Caribe en la cordillera de los Andes y a 4.500 metros de altura.


Foto: Eduardo Cinicola
Son las lagunas amargas, o lagunas del volcán Cóndor.
Peligrosas por su alto contenido de arsénico.


Foto: Carlos Lucchini
Del Peinado también se desprenden coladas de lava que cual "mancha voraz" se dirigen a la hondonada de las lagunas.


A la derecha y al fondo teníamos a la vista el elegante Vn Peinado (5.841m), de menor altura que el Cóndor pero más visible por hallarse rodeado de conos mas bajos que el. El Peinado derramó también múltiples coladas producto de sus propias erupciones que competirían en magnificencia con las del Cóndor.
Vemos esa lava renegrida que, desprendiéndose de una de las dos "melenas" del peinado, acorrala a las lagunas del Cóndor.

Debemos hallar el istmo que separa ambas lagunas, de colores muy diferentes, para cruzar por el y hallar una huella que nos conduzca al noroeste, hacia la frontera con Chile.

No fue difícil, lo hallamos prontamente y comenzamos una larga trepada que nos sacaría de la hondonada rodeando el volcán Cóndor por el NW.

Hasta allí íbamos pisando los tracks que hicieran hacía ya seis años un grupo de tres camionetas en las que viajaban Alejandro Jausoro y su hermano Gustavo Jausoro, Martín Barletti con Fernando Rubio y Carlos Pellegrini con Guillermo Brown quienes se metieron allí por equivocación.

El "camino imaginario" que yo había dibujado en ViajerosMapas llevaba el sugestivo nombre de XX-69 (la doble "x" porque era "inventado", pero posiblemente factible) y nacía poco más adelante.

Ya habíamos visto en fotos satelitales 3D las posibles dificultades que nos encontraríamos por lo que, como conté en la introducción, con Alejandro Danzi habíamos planeado varias alternativas probables.

La primer dificultad la encontraríamos alli no más. A poco de iniciar, ese camino imaginario debía subir desde los 4.500 msnm por los que circulábamos a un filo de 5.000 que era el que contenía la denominada Pampa de los Bayos (altiplanicie de toba surcada por profundas grietas).
Una vez alcanzado el filo, por una o dos quebradas posibles que habíamos detectado en los estudios previos, deberíamos circular por el fondo de aquellas grietas que nos mostraban las FS, de las que podíamos deducir su ancho (entre 20 y 70 metros) pero no su profundidad ni el tipo de suelo que encontraríamos. Lamentablemente era de suponer que el suelo deberían ser grandes rocas cúbicas porque esa es la forma en que se "desgrana" la piedra toba. Aclaro acá que nos enteramos que era piedra toba cuando estuvimos en el lugar, la vista de las fotos satelitales nos engañó haciéndonos pensar que era un gran campo de piedra pómez, que hubiera sido un poco más "amigable" para el tránsito.

Pero no nos adelantemos que todavía ni siquiera encontramos las quebradas para acceder al filo.

Poco más adelante los muchachos de Path4x4 que hicieron el track en Octubre de 2001 notan que se estaban dirigiendo a Chile. Advertidos de su error y cuando sus GPSs les indican que se hallan a 4700 metros de altura, deciden girar violentamente hacia en noreste para corregir el rumbo y buscar un lugar más bajo donde pernoctar.
De ese ángulo de 90 grados que hace el track en ViajerosMapas, partía una de las alternativas que habíamos previsto a nuestro track principal (la XX-69). Esta opción, esquivando el supuesto gran campo de piedra pómez (toba en realidad), se adentraba en Chile por unos pocos miles de metros para continuar con rumbo norte, paralelo a la línea limítrofe hasta la Laguna y Salar de Las Parinas. La habíamos denominado alternativa cero o A-0.

Al pasar por allí decidimos que no intentaríamos esa alternativa sin haber, al menos, probado el track principal.

Poco más adelante comenzamos a ver el filo de 5000 metros que "contiene" a la Pampa de los Bayos. El filo remata en su extremo Este en el cerro (Vn) Aguas Dulces de 5.607m y por el Oeste en el Cerro (Vn) Manantiales de 5.679m.
Por el norte cierran el círculo los volcanes Colorados y Vallecitos, ambos de más de 6000 metros de altura.
Por un abra de 5100 entre ambos, pasaba la XX-69.


 


Google Earth 3D


Foto: Carlos Lucchini
En el terreno este es el aspecto que presente el Vn Aguas Dulces rematando el filo que "contiene" a la Pampa de los Bayos.
A su pie, podemos divisar la quebrada (grieta) por la que debíamos subir.


Foto: Carlos Lucchini
La parte superior, mas clara es la piedra toba (un tipo de lava volcánica).
Al principio no nos damos cuenta, pero a poco que nos acercamos,
notamos que el último tramo de cualquier subida que intentemos por esas quebradas
es una pared casi vertical de toba.


Foto: Eduardo Cinicola
Pequeñas dificultades del camino.


Foto: Eduardo Cinicola


Foto: Eduardo Cinicola


Foto: Eduardo Cinicola


Foto: Eduardo Cinicola
En nuestro tránsito hacia la Pampa de los Bayos, pasamos muy cerca del cono trunco
del Vn "Cumbre del Laudo" de 6152 metros de altura.
Contrariamente a lo que puede sugerir su nombre, no es limítrofe, encontrándose completamente en territorio Argentino.


Algunas de las quebradas engañan la vista y Jorge porfía en que "se puede subir", yo lo veo difícil, muy difícil.
Aún no tenemos de frente la quebrada que habíamos marcado como "ideal". Era ideal a pesar de su marcada pendiente de un 27% (diez pisos hacia arriba en una cuadra de avance, con terreno flojo y motores reducidos en potencia a causa de la baja presión atmosférica), porque no habíamos encontrado nada mejor.

Jorge pide permiso para separarse del grupo e intentar por una de esas quebradas que cree factibles, el Tano lo acompaña.

Con Ale continuamos con rumbo noreste buscando la traza imaginaria de la XX-69.

Luego de avanzar unos kilómetros nos damos cuenta que, entre nosotros y el filo que debemos atacar, se ha interpuesto una profunda quebrada transversal con penitentes en su interior.

Por la radio escuchamos modular a Jorge reconociendo el triunfo de la montaña.

Por su parte Victoria y el Tano insisten en que desde donde están hay una subida que parece factible.
Desde donde nos encontramos creemos tener un panorama más amplio y no lo creemos posible (ahora, viendo las fotos pensamos que habría que haberlo probado), pero preferimos no perder más tiempo y atacar por la vía prevista originalmente, no obstante, desde nuestra posición les marcamos nuevas probables vias de ataque mientras se dirigen a la quebrada de la XX-69, pero claro, una cosa es lo que uno ve a la distancia y otra la que siente el que maneja con inclinaciones temerarias.

Con Ale nos paramos, a la distancia, justo frente a la quebrada por la que "sube" la XX-69. Realmente parece "factible", pero lo que no tuvimos en cuenta ni por asomo fue la posibilidad de encontrar nieve o hielo.
Bueno, la nieve está allí, convertida en hielo de penitentes.

Jorge, del otro lado de la hondonada transversal, decide que el intento por la quebrada de la XX-69 debe hacerse y allá va.

Sergio, su copiloto, salta a tierra ni bien se le sugiere que guíe desde abajo. No sabía que pretexto encontrar para salir disparado de ese Defe que "escoraba" peligrosamente.

No. Definitivamente es imposible. A la marcada pendiente de la quebrada hay que sumarle las inclinaciones laterales producto de los intentos por esquive los penitentes y el terreno flojo que hace peligrar con un vuelco en cualquier momento.

Abortemos aquí, que tenemos otras alternativas, dejemos esto para cuando no haya hielo.
 


Foto: Eduardo Cinicola
Jorge en su Defender se pierde en el paisaje.


Foto: Eduardo Cinicola
Se dirige rumbo al segundo ataque al filo.


Foto: Eduardo Cinicola
A la distancia le damos indicaciones para que apunte a la quebrada donde "subía" la imaginaria XX-69
No esperábamos que en pleno diciembre hubiese hielo, pero claro, estamos a casi 5000 msnm.


Foto: Eduardo Cinicola
Con teleobjetivo vemos que la pendiente es muy marcada y las inclinaciones laterales del Defe
para esquivar la nieve meten miedo.


Foto: Eduardo Cinicola
Una profunda hondonada con penitentes se interponía entre nuestra posición y la de Jorge y el Tano.


Foto: Eduardo Cinicola


Ellos circulaban de un lado de la hondonada de los penitentes mientras que con Ale nosotros lo hacíamos por la margen sur.

La tarde avanzaba rápidamente y debíamos juntarnos para armar campamento.

Los perdimos de vista pero encontramos un lugar donde, no sin riesgo, nos podíamos zambullir a la hondonada para intentar su cruce.
Le pido a Ale que aguarde arriba por si nos tiene que sacar a malacate ya que el regreso por tracción propia es imposible.

Nos tiramos. Circulamos unos doscientos metros por el fondo de la quebrada y encontramos un lugar donde, aparentemente, podremos salir por la margen opuesta.

Primera de baja, curso sesgado para reducir pendiente y 190 burros desaforados empujando nos sacan del pozo.

- Dale Ale, avanzá que ya salimos.

Por radio el Tano nos tira sus coordenadas y al poco rato nos reunimos.

Las montañas ya estiran sus sombras y el sol deja de calentar.

La mayoría dormiremos en las chatas, pero Jorge tiene que armar carpa. Debemos parar antes que se vaya definitivamente la luz.

En ese momento Alejandro iba abriendo la marcha y ve otra quebrada que apunta al Cerro Aguas Dulces Sur, (por allí discurría otra de las variantes que habíamos pergeñado).

Insiste en aprovechar las últimas luces para hacer el intento de hallar por esa vía la A1 (alternativa 1).

La pendiente es mayúscula. La Cherokee bufa y levanta nubes de polvo pero llega a una cota infranqueable.
Le sugerimos que haga descender del vehículo a su copiloto.

Martín abandona la chata y, con esa diferencia de un magro 4% en el peso total, la chero logra subir. Alejandro desaparece tras las rocas. Sigue avanzando y nos modula por radio. Lamentablemente al poco tiempo llegan malas noticias. Por allí no se puede continuar.

- No hay problema Ale. Bajá, armamos campamento, cenamos el exquisito arroz a los 4 quesos que nos preparará Victoria y mañana, mañana será otro día.

................................

Estábamos en una pequeña hondonada que bajaba del Aguas Dulces, con poco reparo, pero por suerte había muy poco viento.

El arroz a los cuatro quesos que preparó Viky estuvo "de rechupete", al punto que, contrariando lo que pregono constantemente, me comí un segundo plato. Realmente era un pecado tirar esa exquisita comida.

De postre un poco de mantecol y... a las camitas.
 


Foto: Carlos Lucchini
Circulábamos por otro campo de piedra toba, siempre vigilados por el Peinado que no nos perdía de vista.
Ese es su feudo.


Foto: Eduardo Cinicola
Penitentes.


Foto: Horacio Baldi
Alejandro pelea contra la fuerza de gravedad y el terreno flojo.


Foto: Horacio Baldi
Detrás de ese enorme campo de lava toba, nuestro amigo el Peinado.
Los últimos rayos del sol estiran las sombras.
Debemos apurar el trámite para armar campamento.


SE ACABÓ EL PRIMER DÍA DE ESTA TRAVESÍA
YA "QUEMAMOS" LA VIA PRINCIPAL Y UNA DE LAS ALTERNATIVAS
MAÑANA SI o SI DEBEMOS HALLAR LA MANERA DE TREPAR A LA PAMPA DE LOS BAYOS
PARA LLEGAR POR EL SUR A LA LAGUNA AGUAS CALIENTES

  Sigue acá...                        

           
EDUARDO CINICOLA
Diciembre de 2007