BOLIVIA:
Géiseres Sol de Mañana


Foto: Alfredo Sánchez


Hay en sudamérica, en la gigantesca Cordillera de los Andes, una gran cantidad de volcanes y áreas volcánicas. Allí están los más altos del planeta, aunque no los más activos. No obstante lo cual, muchos no están extintos, están simplemente "semidormidos".

A sus piés y en sus profundas entrañas la hirviente roca licuada calienta el entorno. Las aguas subterráneas que por allí fluyen, en contacto con esas altísimas temperaturas, se convierten en vapor, vapor a muy alta presión, que busca su vía de escape a la superficie. Cuando la encuentra, forma las llamativas columnas humeantes de vapor y agua hirviente denominados géiseres.

Son famosos los géiseres del Tatio, en la vertiente chilena de los Andes de Atacama.

Menos conocidos por las dificultades de acceso y lo remoto de su locación, pero me animaría a decir que más bellos, son los que encontramos en Bolivia al otro lado de la cordillera volcánica que oficia de límite entre ambos países. Han sido bautizados como los géiseres "Sol de mañana", justamente por ser esa hora del día cuando la marcada diferencia de temperatura entre el aire y el vapor sumado a la iluminación rasante del sol, magnifican su esplendor.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos que es el campo de géiseres más alto del mundo, ya que su locación a 4.820msnm supera en 500 metros la altura de los de Tatio.

En Mayo de 2009, nos hallábamos en Sud Lípez, (SW boliviano), en la Reserva Faunística Eduardo Avaroa. Estábamos allí con el propósito de escalar volcanes en nuestras camionetas.

Ya lo habíamos logrado con el gigantesco y bicéfalo Uturunco de 6029m de altura y esa misma tarde lo intentaríamos con el Sairecabur (perteneciente a la línea de volcanes por cuyas cumbres pasa el límite internacional).

Sabíamos que estaríamos cerca de los géiseres Sol de Mañana, y de ninguna manera nos perderíamos la oportunidad de visitarlos, aunque tuviésemos que postergar por unas horas el otro objetivo de escalar el Sairecabur.

Me había olvidado de comentar que esa enorme cantidad de energía térmica (geotérmica) que existe en las entrañas volcánicas y que se transmite al agua convirtiéndola en vapor, se intenta aprovechar de alguna manera generando diversos prototipos de plantas de conversión o utilización directa.

Estas plantas conllevan ciertos riesgos ya que los pozos que se perforan buscando el vapor presurizado, pueden salirse de control y generar bravos accidentes y hasta desastres ambientales, más cuando son técnicas aún no muy probadas.

En Chile, en la zona del Tatio ocurrió uno de ellos donde un pozo se salió de control y motivó que el parque donde se hallan los géiseres turísticos debiera cerrarse durante varias semanas.
# Nota 1: (Wikipedia)
# Nota 2: (Radio Cooperativa, Chile) Hay una interesante nota en audio

En la parte boliviana donde se encuentran estos géiseres que visitamos, en lugar de construir una planta de conversión de energía geotérmica a eléctrica y transportar luego esa energía eléctrica hacia las industrias, sencillamente construyeron la planta química (que usa le energía geotérmica) directamente sobre los yacimientos de vapor.

Bueno, basta de cháchara y veamos las fotos que sacamos allí, que son una lánguida muestra de lo que vieron nuestros ojos en vivo.


 


Foto: Eduardo Cinícola
En una pequeña planicie a más de 4.800 metros de altura.


Foto: Eduardo Cinícola
Numerosos hoyos despiden vapores levemente sulfurosos...
Vienen de las entrañas de la tierra...


Foto: Eduardo Cinícola
Al permear por suelos con diferentes minerales en su viaje hacia la superficie,
van adquiriendo distintos colores...


Foto: Eduardo Cinícola
...algunos sorprendentes...


Foto: Eduardo Cinícola
El vapor brota por doquier...


Foto: Eduardo Cinícola
Burbujea en el limo mineral...


Foto: Eduardo Cinícola
Explotan esas burbujas de todo tamaño, como en un gigantesco caldero hiviente...


Foto: Eduardo Cinícola
La fotografìa congela un momento irrepetible.
Nunca más las partìculas de cieno volverán a ocupar cada una ese exacto lugar en su "explosión".


Foto: Eduardo Cinícola
Los géiseres moldean texturas en el barro hirviente.


Foto: Eduardo Cinícola
Arrastran columnas de minerales en sopa chirle en su viaje a las alturas.


Foto: Eduardo Cinícola
Otro momento irrepetible de esa interminable "danza" de barro.


Foto: Gerardo Schreiber
Estamos en zona volcánica..


Foto: Gerardo Schreiber
Pequeños cráteres nos lo recuerdan permanentemente...


Foto: Alfredo Sánchez
Los vamos esquivando en nuestra recorrida...


Foto: Alfredo Sánchez
Maravillándonos ante cada espectáculo que nos brinda ese campo.


Foto: Alfredo Sánchez
¿Por qué aquel pozo es gris, el otro es rojo intenso y aquel negro, si están justo uno al lado del otro...?.


Foto: Alfredo Sánchez
El lugar es extraño, irreal...
Uno se siente fuera de este mundo.


Foto: Eduardo Cinícola
Nubes de vapor nos envuelven.


Foto: Gerardo Schreiber
Extraños ruidos emanan de esos misteriosos pozos...


Foto: Gerardo Schreiber
El sol brilla con destellos especiales, dignos de aquel lugar.


Foto: Gerardo Schreiber
Seguimos recorriendo, sorprendiéndonos y deleitándonos...
Solo nosotros en ese perturbador escenario.


Foto: Pablo Pexa
En cada pozo una foto diferente.


Foto: Pablo Pexa
Una burbuja allá y otra más allá...


Foto: Pablo Pexa
Un efímero castillo en un caldero.


Foto: Pablo Pexa
Blop..., blop..., blop...


Foto: Pablo Pexa
Por un momento pensamos lo peligroso que podía ser caer allí dentro, producto de un tropiezo.


Foto: Pablo Pexa
Otro momento irrepetible, otra elaborada y efímera construcción de lodo hirviente.


Foto: Alfredo Casaretto
Alguna suave brisa de helado viento de altura, despejaba por un instante el panorama.


Foto: Alfredo Casaretto
Inmediatamente el vapor sulfuroso regresaba para envolvernos en su manto espeso.


Foto: Alfredo Casaretto
Nuevamente hoyos blancos, hoyos grises...


Foto: Alfredo Casaretto
... hoyos naranja ...


Foto: Alfredo Casaretto


Foto: Alfredo Casaretto
Hoyos que se están secando...


Foto: Alfredo Casaretto
con coloridos depósitos en sus bordes...


Foto: Alfredo Casaretto
Realmente es un extraño panorama, con aquellos mini cráteres humeantes...


Foto: Alfredo Casaretto


Foto: Pablo Pexa


Foto: Pablo Pexa
Este si que hierve sin parar...
La imaginación vuela y nos sugiere un enorme dragón bufando bajo la tierra.


Foto: Gerardo Schreiber
Acá encontramos una espesa "sopa" rosada...


Foto: Gerardo Schreiber
Que nos muestra sugestivas texturas.


Foto: Gerardo Schreiber
Sorpresivas "elongaciones"...


Foto: Alfredo Casaretto
Enormes burbujas...


Foto: Alfredo Casaretto
Hablando de "texturas"...


Foto: Alfredo Casaretto
Es notable lo que construye la naturaleza..., para nuestro deleite.


Foto: Alfredo Casaretto
Esta acaba de explotar, pero abajo ya se está formando otra...
Y allá atrás dos gigantescas !!


Foto: Alfredo Casaretto
A un costado, el agua dejó de fluir y dejó como recuerdo estas mini esculturas.


Foto: Alfredo Casaretto
Si hablamos de las "formas" que el azar puede construir, no hay límites...


Foto: Alfredo Casaretto
Acá "el dragón" se retiró transitoriamente a las profundidades.


Foto: Pablo Pexa
En las cercanías vemos las pruebas de los intentos de aprovechamiento de esa enorme cantidad de energía.
Pensemos que esta tiene una particularidad sobre todas las demás energías generadas por la naturaleza.
Todas ellas provienen del Sol: la eólica, la mareomotriz, la fotovoltaica, la hidroeléctrica (el sol eleva el agua a las nubes)...
Esta, la geotérmica, es la única que nos brinda nuestro propio planeta (de una manera aprovechable)
ya que los terremotos ni los maremotos pueden ser aún transformados en energía utilizable de manera práctica.

Observemos el diámetro de los caños que traen el vapor de las profundidades.
Observemos además la altura a la que se encuentra el campo geotérmico
y a la profundidad en que se halla la fuente de vapor.
Ese vapor podría, entre otras cosas, mover una turbina conectada a un alternador eléctrico que genere energía útil,
que debería ser transportada a los centros urbanos o industriales.
O, podría...


Foto: Gerardo Schreiber
Como en este caso, intevenir directamente en el proceso industrial.


Foto: Gerardo Schreiber
Es una planta química, en la que llevan los productos a tratar al lugar donde se encuentra la energía.
Sorprendentemente, pegada a ella se encuentra...


Foto: Jorge Alonso
... una de las Aduanas más altas del mundo.
Es la Aduana "Apacheta Hito Cajones" a 5.020 metros sobre el nivel del mar.
El paso habilitado a Chile está a unos cuantos kilómetros de allí, en el Hito Cajones, al pié del Vn Suriques.


Play abajo para ver el clip de video

Video: Eduardo CINICOLA
(Doble click en la imágen para pantalla completa)

Si no puedes ver el vídeo, oprime acá


Play para ver el clip de video en Youtube

Video: Eduardo CINICOLA
(Doble click en la imágen para pantalla completa)


DESPUÉS DE ESTA HERMOSA "DISGRESIÓN" A NUESTRA EXPEDICIÓN
ORIENTADA A ESCALAR VOLCANES EN CAMIONETA,
CONTINUAMOS CAMINO...
EL SAIRECABUR NOS ESPERABA...

  Sigue acá...                        

  Esta aventura comenzó acá...                        

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EDUARDO CINICOLA
Mayo de 2009            


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